Reciclaje PVC: el proceso que convierte los residuos en nuevos productos
En PESL hemos desarrollado un sistema integral de reciclaje PVC para dar múltiples vidas a este material. Este proceso abarca desde la recogida, reciclaje y transformación, hasta la creación de un nuevo producto que puede ser reciclado de manera prácticamente ilimitada.
En PESL nos encargamos de gestionar los residuos de PVC provenientes de centros de recogida, como puntos limpios, vertederos, gestores de residuos y fábricas. Una vez consolidado el material en estos puntos, realizamos su recogida y transporte hasta nuestro centro de producción, ubicado en Almudévar, una localidad en el norte de España. Todo este sistema forma parte de nuestro compromiso con el reciclaje PVC industrial y sostenible.

Una vez que disponemos del material, el cual suele estar altamente contaminado con impropios como hierro, aluminio, caucho, madera y otros plásticos, el primer paso del reciclaje PVC consiste en reducir el tamaño de partícula. Este proceso facilita la posterior separación de los elementos que no son PVC.
Durante la etapa de pretriturado, el material se transforma en partículas de aproximadamente 20 mm². Una vez alcanzado el tamaño adecuado, el material pasa automáticamente por distintos procesos de separación, donde se eliminan los metales férricos y no férricos mediante el uso de imanes y corrientes de Foucault, optimizando así la eficiencia del reciclaje PVC.


Después de este proceso, es necesario seguir reduciendo el tamaño del material para eliminar cualquier impropio o contaminación residual que aún pueda contener. Para ello, el material se muele nuevamente con un triturador de cuchillas, logrando una reducción de tamaño hasta aproximadamente 8 mm².

Cuando el material alcanza el tamaño de partícula adecuado, se procede a su descontaminación del PVC reciclado mediante procesos electromecánicos, como la triboelectricidad, la descarga corona e incluso las corrientes de Foucault. Estos procedimientos permiten obtener un material con un nivel de pureza cercano al 100 %, esencial para garantizar un reciclaje PVC de alta calidad.

La siguiente fase del proceso de reciclaje PVC consiste en reducir el tamaño de partícula hasta convertirla en polvo. El objetivo es eliminar cualquier impureza residual que los procesos anteriores no hayan podido eliminar, alcanzando un tamaño casi imperceptible al ojo humano y una pureza óptima para su reutilización.
¿Qué hacemos en PESL cuando ya tenemos esta materia prima reciclada?
En PESL vamos más allá de la simple fabricación de materia prima. Nuestro objetivo es transformarla nuevamente en un producto final, como mandriles o perfiles de PVC reciclado. Estos mandriles son ampliamente utilizados en la industria para bobinar plásticos, papel o materiales de embalaje flexible, demostrando la versatilidad del reciclaje PVC.
El proceso empleado es la extrusión del PVC reciclado, un procedimiento continuo en el que el PVC en polvo se calienta y, mediante moldes o hileras, se le da la forma de tubo o perfil deseado. Una vez que el PVC alcanza un estado fluido o semifluido, pasa a través de calibradores, que permiten enfriar y dimensionar el producto final conforme a las especificaciones del cliente.
Como hemos mencionado anteriormente, este proceso de reciclaje PVC es continuo, lo que significa que la longitud del producto puede ser tan larga como se desee. Nosotros lo cortamos de manera continua según la longitud especificada por el cliente.


Una vez que hemos generado el producto y nuestro cliente lo ha utilizado en numerosas ocasiones, recuperamos nuevamente el producto usado, logrando así una circularidad prácticamente infinita del PVC reciclado y reforzando el valor del reciclaje PVC en la industria.

